viernes, 18 de mayo de 2012

Diferencias de comportamiento entre razas de perros


Las diferentes razas de perros muestran una gran variedad de aspecto y tamaño, hasta el punto de que el perro doméstico es el más diverso de todos los mamíferos. Además, muchas razas han sido seleccionadas para desempeñar funciones concretas, tales como la protección de rebaños, el tiro de trineos, la caza, el pastoreo o simplemente la compañía. Estas funciones se ven favorecidas si los animales muestran determinados rasgos de conducta; por lo tanto, resulta lógico suponer que las diferentes razas de perro, además de la diversidad de aspecto y tamaño a la que nos hemos referido, muestran también diferencias de comportamiento.
El objetivo de este artículo es describir algunos de los estudios que se han realizado acerca de dichas diferencias de comportamiento entre razas de perros.

Durante los años 50 y 60, dos científicos americanos -Scott y Fuller- compararon la conducta de perros de cinco razas distintas criados exactamente en las mismas condiciones. Las razas estudiadas fueron el Basenji, el Fox Terrier, el Cocker Spaniel, el Beagle y el Pastor de Shetland. Scott y Fuller encontraron diferencias significativas entre las razas para todos los caracteres estudiados y atribuyeron estas diferencias a factores genéticos. Sin embargo, dentro de una misma raza, los científicos encontraron diferencias muy marcadas entre individuos.

Otro estudio más reciente analizó las diferencias entre un total de 56 razas de perros para 13 caracteres de conducta. El estudio se realizó a partir de la puntuación otorgada a cada raza y para cada carácter por un grupo de veterinarios y jueces de exposiciones caninas. El estudio concluyó que el efecto raza era significativo para todos los caracteres y permitió clasificar las razas estudiadas en varios grupos según su comportamiento. No obstante, algunos caracteres resultaron ser más predecibles que otros en función de la raza del animal. Así, por ejemplo y de acuerdo con este estudio, la raza tiene un valor predictivo alto para características tales como la actividad general del animal. Por el contrario, la agresividad de un perro es poco predecible a partir de su raza. Esto es debido a que para determinados caracteres –entre ellos la agresividad- la variabilidad dentro de una misma raza es tan pronunciada que llega a enmascarar las posibles diferencias entre razas.

Es importante tener en cuenta que las diferencias de comportamiento entre razas no tienen por qué ser debidas sólo a factores genéticos, sino que muy probablemente son debidas a una combinación de factores genéticos y ambientales. Por ejemplo, el temperamento de la madre puede modificar el comportamiento posterior del cachorro, de modo que éste se parecerá a su progenitora en mayor medida de la que cabría esperar si actuasen sólo factores genéticos. Además, existe la posibilidad –confirmada por algunos estudios- de que algunas razas sean escogidas preferentemente por un tipo concreto de propietario, que educará a su perro de una determinada manera. Esto hará que los perros de una misma raza se parezcan en su conducta por el hecho de tener propietarios con expectativas y personalidades similares.

En conclusión, la evidencia científica disponible nos permite afirmar que:
·         las razas de perros difieren en muchos aspectos de comportamiento, algunos de ellos de interés práctico
·         algunas características de comportamiento son más predecibles a partir de la raza del perro que otras
·         las diferencias entre razas son debidas a una combinación de factores genéticos y ambientales.


viernes, 11 de mayo de 2012

miércoles, 9 de mayo de 2012

El pedigrí canino: cómo obtenerlo de manera oficial en España



LOE, LOCE, RSCE, FCE, FCI… Cada vez es más fácil confundirse y hacerse con documentaciones falsas por error o intenciones dudosas. No son pocos los criadores mal llamados profesionales, que afirman tener pedigríes en regla cuando se trata de imitaciones, de documentos oficiosos que a la hora de la verdad, sirven para más bien poco. Por ese motivo, vamos a intentar aclarar lo que vale y lo que no según los institutos oficiales; qué es lo que afirma que tu mascota es de pura raza, y qué no. Y cómo se consigue un pedigrí oficial.
Distinguiendo realidad de fraude
El único organismo totalmente fiable y totalmente internacional dedicado al trato con las razas es, y que nadie lo dude, la FCI (Federación Cinológica Internacional). Lo constituye un equipo compuesto por representantes de todos los países miembros, y reconoce un total de 343 razas con sus respectivos estándares. Y además, otorga los afijos en colaboración con la organización canina nacional que corresponda. Y en el caso de España, la única reconocida por el FCI es la Real Sociedad Canina de España, o lo que es lo mismo, la RSCE.
Esta institución, sólo esta, es la que otorga los pedigríes a nivel nacional, que pueden ser de dos tipos: el L.O.E. (Libro de Orígenes Español) y el R.R.C. (Registro de Raza Canina). El primero se entrega cuando se conocen al menos las tres últimas generaciones del ejemplar en cuestión, mientras que el segundo es el que se otorga cuando una de ellas no se puede demostrar. Son los únicos documentos que pueden presentarse en competiciones tanto nacionales como internacionales
Así pues, no hay que caer en el error de confundir tales instituciones y documentos, con otros que o bien no gozan de la misma reputación (asociaciones de comunidades autónomas, por ejemplo), o bien son directamente falsos. Cosas como el pedigrí LOCE, la Federación Canina (que no Cinológica) Internacional, la FCE… sirven sólo para confundir y crear todas esas tensiones que se dan cuando se intenta dar gato por liebre.
Cómo obtener el pedigrí
El texto que sigue ha sido extraído de la página oficial de la RSCE, y explica detalladamente cómo conseguir, de manera totalmente legal y seria, el pedigrí de tu mascota. Podéis contrastarlo en la propia web de la asociación. No hay que olvidar que este proceso puede durar unos meses, hay que tener paciencia.
Pedigree
Todo ejemplar del que sean conocidas un mínimo de tres generaciones (hasta los bisabuelos), figurará inscrito en el L.O.E.. Por el contrario, los ejemplares de los que no son conocidas sus tres generaciones completas, se inscriben en el Registro de Razas Caninas (R.R.C.).
El pedigree es el documento que certifica la genealogía del ejemplar hasta un mínimo de tres generaciones, si está inscrito en el L.O.E.; o de todos los antepasados conocidos, hasta la tercera generación, si está inscrito en el R.R.C.
El pedigree contiene la siguiente información:

·         Denominación del Libro Genealógico y número con el que el perro ha sido registrado
·         Fecha de la inscripción
·         Nombre del perro
·         Títulos de Campeonato obtenidos
·         Raza
·         Variedad
·         Sexo
·         Color
·         Fecha de nacimiento
·         Código de identificación (tatuaje o microchip)
·         Nombre del criador
·         Fecha de la transferencia de propiedad
·         Nombre y domicilio del propietario
·         Fecha de emisión del pedigree
·         Firmas autorizadas de la Sociedad Canina
·         Nombre y número de registro de los padres, abuelos y bisabuelos
El pedigree acreditará que el perro es de pura raza, sin que se hayan producido cruces indeseados entre sus antecesores, de acuerdo con la información facilitada a la R.S.C.E. por el/los criador/es al solicitar la inscripción en el L.O.E. de sus camadas.

TRAMITACIÓN
CESIÓN DE PROPIEDAD CON EL JUSTIFICANTE DE INSCRIPCIÓN EN EL L.O.E./R.R.C.
Cuando cambia por primera vez la propiedad de un perro el propietario ha de utilizar el original del Justificante de Inscripción en el L.O.E. o R.R.C. que le haya entregado el criador o el establecimiento en el que adquirió su perro, cumplimentado al dorso (Solicitud de Cesión de Propiedad), sin enmiendas, con el nombre y dirección completos del nuevo propietario o propietarios, firmado por todos los propietarios anteriores (cedentes) y todos los propietarios nuevos.
El propietario presentará el citado Justificante de Inscripción para solicitar un “Pedigree con transferencia de tres generaciones” o un “Pedigree con transferencia de cuatro generaciones” (ambos igualmente válidos a todos los efectos), en las oficinas de la Real Sociedad Canina de España o en las de la Sociedad Canina colaboradora de la R.S.C.E. que corresponda al lugar de residencia del mismo y pagará el importe que corresponda a la tramitación, según la tarifa de precios vigente, variando el importe si ostenta la condición de socio de la R.S.C.E.
Si es el propio criador el que tramita el pedigree a su nombre, sin transferir la propiedad, el procedimiento a seguir es semejante, excepto que ha de cumplimentar el dorso con sus propios datos y firmar únicamente él.
Una vez realizada la tramitación, el propietario recibirá el pedigree del ejemplar a su nombre.
CESIÓN DE PROPIEDAD CON EL PEDIGREE
Si la Solicitud de Cesión de Propiedad se realiza una vez obtenido el pedigree se seguirá un procedimiento similar al expuesto anteriormente.
El nuevo propietario deberá cumplimentar el apartado correspondiente de la Cesión de Propiedad con su nombre y dirección e, igualmente, deberán constar las firmas de todos los cedentes y todos los nuevos propietarios.


miércoles, 25 de abril de 2012

Las orejas del perro: movimientos, significados e importancia


Que el perro no pueda expresarse verbalmente de la misma manera que lo hacemos nosotros, no significa que no pueda comunicarse con total claridad. Sólo necesitamos saber cómo entenderle, y para ello, debemos estudiar sus movimientos. Uno de los más fundamentales, por supuesto, es el de la cola

Pero igualmente revelador es el de las orejas. Aunque cabe recordar que no todos los perros cuentan con el mismo tipo de morfología auricular, por lo que no siempre podrá detectarse con facilidad el movimiento y su significado, el lenguaje es universal, así que vamos a incluir a continuación un listado con todas las posiciones y gestos, y lo que significan.

Por supuesto, antes de nada recordamos que en España la mutilación por estética está prohibida, y que si no lo estuviera, igualmente la desaconsejaríamos completamente, salvo por razones médicas; por mucho que un corte bien hecho no debería impedir el movimiento, sigue siendo un riesgo por el que no merece la pena hacer pasar a nuestra mascota.


Posiciones, movimientos y significado

Erectas y algo inclinadas hacia delante

El perro está prestando atención a lo que sucede ante él. Suele acompañarse de ladeos de la cabeza, que denotan especial interés en materia.

Erectas y algo inclinadas hacia delante

Es una señal de dominancia si se acompaña de una cola totalmente levantada, una pose con el pecho salido, y el hocico cerrado con la cabeza erguida y también hacia delante.

Inclinadas ostensiblemente hacia delante

Nuestra mascota está desafiando lo que tiene delante, y se dispone a atacar. Se acompaña de un hocico arrugado y la muestra de todos sus dientes, la mirada fija, y el cuerpo bloqueado y un poco adelantado.

Orejas hacia atrás

Es la forma de decir que está tenso, que tiene miedo. Si enseña los dientes, significa que además está dispuesto a defenderse si la amenaza se acaba materializando. A las orejas se asocia la cola entre las patas, la cabeza gacha y los ojos entreabiertos, evitando el cruce de miradas.
  
Pegadas a la cabeza y dobladas hacia atrás

Con esta posición, el animal está expresando su sumisión pacífica. De hecho, no está mostrando los dientes ni arrugando el hocico, y tiene el cuerpo agazapado. Durante todo el tiempo, mantiene la mirada baja.

Orejas relajadas

Si se acompañan de un rabo levantado y en movimiento y la boca abierta y relajada, y los ojos abiertos de par en par implican un gesto amistoso.

Movimiento

Si nuestra mascota empieza moviendo las orejas hacia delante, para luego echarlas hacia atrás y/o bajarlas, nos está diciendo que está tranquilo, en modo observador, no busca líos.

En definitiva, salta a la vista que además de ser un elemento sumamente característico en cada perro, las orejas constituyen una parte fundamental para su comunicación. Repetimos, por tanto, que a no ser que lo aconseje un veterinario por razones de salud, no debería siquiera plantearse la posibilidad de mutilarlas por cuestiones que no vienen al caso.


miércoles, 11 de abril de 2012

PUNTUACIONES TORNEO INTERNACIONAL DOGFRISBEE EN SABADELL

Aquí tenéis las puntuaciones de los participantes del Torneo Internacional DOGFRISBEE que se realizó el pasado sábado 7 de abril en el Parc Central del Vallés, en Sabadell.




martes, 10 de abril de 2012

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE DOGFRISBEE

El sábado día 7 de abril se celebró el Torneo Internacional de DOGFRISBEE en Sabadell, en el Parc Central del Vallés.
El Centro de Nutrición Canina fue el patrocinador de este evento, donde instaló un córner informativo, dando a conocer al público asistente la nueva actualización del juego " DOGGEE", en el cual podían probar el juego e inscribirse al nuevo concurso.
Participaron 12 perros en cada una de las 2 modalidades: el FREESTYLE y el TOSS&CATCH.

Los 5 primeros ganadores del torneo se clasifican directamente para poder participar en el campeonato europeo que se celebrará en Alemania y al campeonato del mundo que se celebrará en Estados Unidos.

Esta semana publicaremos la lista de concursantes y fotos del podium.

miércoles, 28 de marzo de 2012

PRIMEROS AUXILIOS PARA PERROS


Primeros auxilios para perros
Aunque no queremos llamar al mal tiempo y esperamos que nunca tengamos que utilizar lo que a continuación nos disponemos a comentar, es importante que sepamos cómo reaccionar ante cualquier imprevisto, ya sea una quemadura o una pata rota, un simple rasguño o una pequeña herida.
Por supuesto, lo que hay que hacer ante cualquier problema es acudir al veterinario más cercano; conviene tener su número de teléfono siempre a mano, y hacer uso de él a la mínima que sea necesario. Pero creemos que también es útil tener conocimientos básicos de primeros auxilios para poder socorrer a nuestro perro en caso de accidente.
Así pues, lo primero que hace falta saber es que ante una situación de emergencia es muy importante mantener la calma. Los perros detectan nuestro estado de ánimo y si estamos inquietos haremos que él esté más inquieto e inseguro todavía. Por ello, nuestro lenguaje corporal es muy importante a la hora de calmar al animal. Nos tenemos que comportar con total serenidad e intentar actuar con tranquilidad hasta que consigamos llevar al perro a nuestro centro veterinario.
Por otra parte, es recomendable disponer siempre de algunos materiales básicos para emergencias, tales como vendas, algodón o gasas para limpiar heridas, un antiséptico suave y apto para perros, y un par de pinzas para extraer espinas.
A continuación os damos algunos consejos a seguir en caso de accidente:

Picaduras de insectos

Cuando un insecto pica a nuestra mascota, ésta puede sufrir diversas reacciones. Si no se le inflama el morro o la garganta (en cuyo caso sólo se puede acudir al veterinario lo más rápido posible, antes de que le pasen factura las dificultades respiratorias resultantes), se le puede aliviar refrescando la zona de la picadura con una gasa (o similar) fría. Si se trata de una garrapata, antes de hacer nada hay que comprobar su tamaño: si aún no es demasiado grande (lo que implica que su presencia es muy reciente), se puede arrancar con determinación para eliminarla completamente, aplicando alcohol (o aceite, en su defecto) en la zona y constatando que el parásito ha sido extraído del cuerpo del animal en su totalidad. Si por el contrario el tamaño ya es considerable, resultará bastante más complicado no dejar ningún rastro del bicho, por lo que conviene que se encargue de ello un profesional.

Accidentes de tráfico

Un accidente de tráfico, con independencia de su gravedad, requiere la revisión inmediata de un veterinario. Para transportarlo hasta allí, primero se debe analizar el estado en que se encuentra el animal. ¿Respira? ¿Tiene dificultades para ello? (en caso afirmativo, se le deben extraer todos aquellos elementos en la lengua que imposibiliten la circulación del aire) ¿Está consciente? ¿Se mantiene en pie? Es posible que, además, el impacto le haga entrar en un estado de shock, por lo que habrá que ir con sumo cuidado para no empeorar la situación. Si el perro lo permite, antes de moverle podremos tratar de curarle lo más inmediato, aplicando presión en las heridas más sangrantes, tratando de detener hemorragias, inmovilizando extremidades rotas, etcétera. Para trasladarlo, tendremos que obrar con sumo cuidado para moverle lo menos posible. Es preferible usar una superficie plana, o una manta (o similar) en su defecto, salvo si creemos que puede haber sufrido daños internos: en ese caso, será el propio veterinario quien tendrá que acudir al lugar.

Quemaduras

Hay cuatro niveles de quemaduras a las que puede verse sometido un perro, aunque la gran mayoría de ellas suele deberse a los mismos detonantes, a saber: el contacto con agua caliente, aceite hirviendo o productos químicos, o el hecho de morder cables eléctricos. Las quemaduras superficiales sólo afectan a la piel, y aunque pueden ser muy molestas para el animal (formación de ampollas, inflamación…) se puede tratar limpiando primero la zona con agua caliente, aplicándole alguna solución tópica y tapándola después con una gasa para que no la toquen los insectos. Si la piel del área afectada está inflamada y se aprecia líquido subcutáneo, la quemadura es de espesor parcial y es más dolorosa para el perro. Se debe acudir al veterinario para que decida el mejor tratamiento a seguir. Igual que en el caso de espesor total, en que el pelo se suele caer y verse reemplazado por una costra blanca que puede requerir incluso injertos. Un cuarto nivel de quemadura (profunda) afectaría a hueso y músculo.

Convulsiones

Ante un caso de convulsiones (se dan cuando el perro saliva copiosamente y cae al suelo de lado, haciendo movimientos espasmódicos), hay que apartar cualquier objeto contra el que pudiera golpearse el animal, cubrirle con una manta y evitar todo estímulo audiovisual que pudiera empeorar su condición (dejar la habitación a oscuras y en silencio). Y por supuesto, hacérselo saber al veterinario. Es posible que durante el ataque reaccione con violencia, por lo que lo mejor es dejar que se recupere sin tocarlo.

Golpe de calor

Si la mascota pasa demasiado tiempo al sol en verano, o permanece varias horas en el interior de un coche, es probable que acabe sufriendo un golpe de calor, ante lo que hay que actuar con rapidez dándole más importancia de lo que en principio podría pensarse: se debe hacer que el perro respire aire fresco, darle agua en abundancia, y refrescarle con trapos húmedos (¡sin llegar a cubrir nunca su cuerpo con ellos!), un ventilador o mediante un baño con agua fresca, no muy fría. Y en cuanto sea posible, llevarlo a un veterinario.

Asfixia

Los perros están muy expuestos a ahogarse por la ingestión de huesos, palos, pelotas, canicas o similar. Puede darse el caso de que esta clase de objetos atasquen las vías respiratorias del animal, en cuyo caso lo primero que hay que hacer es tirar de su lengua para facilitar el paso del aire y tratar de extraerlos bien con las manos, bien con unas pinzas; si no fuera posible, dejarlo en manos de un veterinario. También podría asfixiarse por un exceso de mucosidad, en cuyo caso sería necesario recurrir a una bomba de aspiración para bebés para sacarla. Finalmente, si el perro cae al agua y deja de respirar, se le deberá levantar por las patas traseras de manera que su cuerpo expulse todo el líquido que pueda haberle entrado en los pulmones, realizar masajes cardíacos a ambos lados del tórax, y transmitirle aire a través de una mano cerrada en forma de puño a sus orificios nasales, mientras que con la se mantiene la boca del animal firmemente cerrada.

Envenenamiento

Entre los posibles despistes de sus dueños y la curiosidad innata de los perros, es muy normal que el animal acabe ingiriendo lo que no debe. En casos de intoxicación leve, él mismo suele cuidarse solo (lo más normal es que se purgue), pero hay ocasiones en que eso no baste. Si tu mascota presenta síntomas de envenenamiento, ante todo recoge una muestra de su vómito para que el veterinario la examine y sepa qué medidas emplear al respecto. Por tu parte, si la ingesta ha sido de sustancias corrosivas, no provoques el vómito de tu mascota; en su lugar, dale líquidos para que palien los efectos de la sustancia (y por supuesto, llévala a un profesional). En caso contrario sí que puedes (y debes) hacerlo, insertándole dedos en la boca y presionando su estómago.

Cortes, heridas y mordeduras de otros perros

Es muy habitual que los perros sufran heridas por diversos motivos: pueden rascarse con una zarza, pisar materiales punzantes o cristales rotos, o recibir la mordedura de otro animal. En caso de sufrir un accidente de estas características, hay que limpiar la herida y desinfectarla, eliminando el pelo que pudiera rodearla. Según la gravedad de la misma, se deberán colocar compresas o algún otro tipo de vendaje para protegerla, y si aun así no hay manera de cortar la hemorragia, habrá que llevar a la mascota a un veterinario.

Uñas rotas o arrancadas

Cuando un perro se rompe una uña, le supone toda una tragedia. Le duele, se le infecta, no acaba de cicatrizársele la herida… un calvario mucho más molesto de lo imaginado, contra el que podemos actuar tratando de vendarle la pata afectada para llevarlo al veterinario.

Fractura

Ante una fractura, se debe tocar (sin hacer ningún tipo de presión) la zona afectada para comprobar el nivel de inflamación y dolor; realizar un torniquete en caso de que la ruptura haya afectado a la piel provocando una hemorragia; y tratar de fijar la zona en caso de que no lo haya hecho. Por supuesto, inmediatamente después hay que acudir al especialista más cercano.